Papa entra cada noche en mi dormitorio y me mete la polla en la boca, al principio no me gustaba, pero ahora ya me acostumbré a su sabor, a su textura, a su temperatura, siempre está dura y calentita. Después de chupársela viene lo mejor, cuando me la mete en el coño y empuja con fuerza una y otra vez, nunca antes había sentido algo así en la vida, mi papa disfruta tanto que me llena todo el coño con un liquido caliente, un liquido que me encanta sentir dentro de mi cuerpo. Dice papa que no hacemos nada malo y yo me pregunto: ¿porque hay gente que dice que el incesto es malo?, ¡es maravilloso!.

  • Pagina 341 del diario de una incestuosa hijita.

(9625)

Category:

Padres e Hijas

Dejar un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

10 Comentarios