Lo que llega a hacer esta madre es echar un pedazo de polvo con su hijo, algo que comienza casi por casualidad, porque cuando está jugando a la consola la madre pierde un poco el interés y se va directamente a por el pollón del chaval. Lo empieza a pajear con los pies, luego se pone a chuparla y después el hijo toma la iniciativa para darle unos pollazos tremendos que dejan a la madura destrozada y cada vez con ganas de que la folle más fuerte. El hijo la revienta y disfruta del cuerpo de vicio que tiene la zorra de su madre.

(38072)

Category:

Madres e Hijos

Dejar un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*